viernes, 21 de mayo de 2010

CARACTERISTICAS DE LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS

INTRODUCCION

En el siguiente trabajo de investigación se define lo que es, la Institución Educativa su campo de acción, son las habilidades directivas orientadas a planificar, organizar, coordinar y evaluara la gestión estratégica de aquellas actividades necesarias para alcanzar eficacia pedagógica, eficacia administrativa, efectividad comunitaria y trascendencia cultural. Lo más importante, son los características utilizados por la institución educativa, a fin de encontrar soluciones a los problemas que se pueden suscitar en los planteles educativos.

También se expondrá lo que son las funciones de cada una de las características propias de las instituciones educativas que tienen un manejo gerencial apropiado. Si aprovechamos las sugerencias de Juan Manuel Manes, tendríamos las siguientes características planteadas como oportunidades que debemos promoverlas en las escuelas e instituciones docentes.

LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA

La institución educativa es un conjunto de personas, con intereses propios y concurrentes, con valores singulares y hasta contrapuestos, pero al coexistir en post de un gran objetivo se compatibilizan y forman la cultura de la institución.

La institución educativa tiene autonomía pedagógica institucional y administrativa en el marco de políticas y normas nacionales, regionales y locales. Su creación, en el caso de las instituciones educativas públicas y la autorización de funcionamiento y el de las privadas corresponde a las direcciones regionales de educación en coordinación con las unidades de gestión educativa local.

La institución educativa del nivel superior, que no son universitarios dependen normalmente del ministerio de educación y administrativa de la Dirección Regional de Educación.
Para la creación y administración de las Instituciones Educativas y Centros de Servicios de las Redes Escolares, se aplican metodologías apropiadas a la diversidad de nuestro país incluyendo las técnicas del mapa escolar.

El gerenciamiento institucional educativo, definido como el proceso de conducción de una institución educativa por medio del ejercicio de un conjunto de habilidades directivas orientadas a planificar, organizar, coordinar y evaluar la gestión estratégica de aquellas actividades necesarias para alcanzar eficacia pedagógica, eficiencia administrativa, efectividad comunitaria y trascendencia cultural.

La crisis en el ámbito educativo ha provocado diferentes reacciones por parte de las instituciones. Algunas han sido visionarias, otras reactivas y algunas desde la negación han perecido en su cometido. Los paradigmas que ayer significaron pautas de supervivencia hoy son reemplazados por otros nuevos, que traen una visión diferente de la institución educativa para el siglo XXI.

VISION POSITIVA DE LAS OPORTUNIDADES

Sin embargo, en la crisis de la educación aparecen nuevas oportunidades para la transformación que en la actualidad debe enfrentar la Dirección de una institución educativa, en la tarea de gerenciamiento institucional. Analicemos estas oportunidades:

a) Profesionalización de la conducción de la institución educativa.

Para mejorar la calidad de la educación es necesario producir significativas transformaciones en el sistema educativo, profesionalizar la acción de las instituciones educativas y la función del docente. Desarrollar estas tres perspectivas constituyen un desafío para los próximos años.
Profesionalizar el sistema educativo
Un sistema educativo de mejor calidad con igualdad de oportunidades, es considerado uno de los pilares que permite alcanzar un desarrollo integral para la sociedad. Para la profesionalización del sistema educativo será necesario diseñar y ejercer la conducción estratégica de las políticas de desarrollo educativo con una visión prospectiva capaz de producir las adecuaciones que demanda el entorno cambiante y de reorientar los procesos y las acciones.

Profesionalizar las instituciones educativas

Los cambios en el sistema formal repercuten y afectan profundamente en la vida institucional, por lo que se torna necesario que la escuela se convierta en un espacio de democratización y participación que promueva:


• El desarrollo de capacidades pedagógicas focalizando los esfuerzos en el logro de metas que atiendan la calidad de los resultados educativos, el mejoramiento del ambiente y de las condiciones de aprendizaje.
• Un ámbito con capacidad de decisión para la elaboración del proyecto educativo en función de las demandas sociales y del sistema educativo.
• Un estilo de gestión institucional diferenciado y flexible en su organización que contemple las desiguales que se producen durante los años de escolaridad.
• Ejercer un desempeño institucional eficiente que rinda cuenta a la comunidad de los resultados del aprendizaje.
• Las relaciones institucionales, el trabajo en equipo, la práctica cotidiana de valores democráticos, la continua negociación de conflictos.
• Desarrollar capacidades para la articulación orgánica con las instancias intermedias o regionales y centrales del sistema educativo a través de redes.

Profesionalizar la función docente

El docente es el actor principal en el proceso de mejoramiento de la calidad educativa pues es el nexo en los procesos de aprendizaje de los alumnos y las modificaciones en la organización institucional. Las reformas educativas se traducen en las escuelas y llegan al aula por medio del docente.

En el ejercicio del rol profesional, intervienen factores concomitantes tales como el contexto socio económico, el compromiso de la comunidad, la autonomía en la toma de decisiones, la preparación científica y pedagógica y el entrenamiento en los mismos procesos de aprendizaje que pondrá en práctica, centrada en la reflexión y la investigación sobre su ejercicio profesional.

En la profesionalización inciden la formación inicial, la capacitación, las condiciones de trabajo, esto es la continuidad laboral, acceder a una carrera profesional acorde con los logros pedagógicos de los proyectos educativos del establecimiento, las remuneraciones, la infraestructura escolar y el equipamiento didáctico.

Es importante que la sociedad cuente con maestros y profesores eficaces y eficientes para poner en práctica distintos y adecuados recursos y en las ocasiones oportunas, con el fin de acceder a mejores logros educativos. Aquí, no hay que confundir “modernidad” con mera introducción de cambios y “transformación” con el empleo de un lenguaje que sólo modifica terminologías para significar lo mismo, sin aportar beneficios de conocimientos ni de aplicación.

La profesionalización de la enseñanza en las escuelas supone el desarrollo de acciones vinculadas con la enseñabilidad y educatividad, con el proceso de enseñar y aprender con mayor autonomía en las aulas y responsabilidad por los aprendizajes alcanzados.

Con la puesta en marcha de este conjunto de estrategias se favorecerá que el docente sea revalorizado en su función profesional y social como protagonista de las transformaciones educativas.

b) Eficiencia solidaria desde la administración de la entidad.

La administración escolar debe encararse orgánicamente partiendo de los principios de organización, pericia, eficiencia, planificación, evaluación de ingresos y egresos, gestión de control en morosidad de pagos y supervisión, comprendiendo que una institución educativa es una organización con fines sociales, pero que debe sobrevivir a la crisis.

El enfoque de eficiencia, entendida como eficiencia del sistema en términos de gasto y de rendimiento. Aunque hoy en día la sociedad no discuta que se gaste en educación, sí cuestiona el cómo. Por este motivo se evalúan factores directos o indirectos de la eficiencia del sistema educativo, como son la gestión de los centros, la formación del profesorado o la incidencia de los medios de comunicación. No obstante, actualmente se tiende a buscar otros factores, además del gasto, que incidan en la calidad de la enseñanza. Hay consenso en que la eficiencia no garantiza la calidad: es condición necesaria, pero no suficiente. Aunque sea preciso evaluar la eficiencia del sistema, se deben evaluar otros factores porque, en definitiva, los indicadores de eficiencia no son siempre indicadores de calidad educativa.

c) Reorganización y redimensionamiento institucionales.

Los nuevos contenidos requieren una reorganización de tareas y espacios, no siempre disponibles. Como principio de supervivencia, algunas instituciones deben recurrir a procesos de reestructuración institucional que son siempre dolorosos, pero con creatividad y cooperación resultan positivos en su conjunto.


d) Administración de los procesos de cambio.

La velocidad de los cambios, a menudo, no permite a quienes conducen una institución educativa reaccionar a tiempo. Sin embargo, hay quienes se anticipan a los cambios, quienes los asumen y quienes lo rechazan. En todos los casos, los procesos de cambio deben ser planificados, tratando de sincronizar los tiempos institucionales con los tiempos del cambio, evaluando desde la ética las consecuencias de las decisiones institucionales.

Las dos condiciones básicas que parecen importantes frente al futuro: conocimiento y valores, se distribuyen desde el sistema educativo, desde las escuelas.

Es así que “la profundidad del proceso de cambio social que tiene lugar actualmente nos obliga a reformular las preguntas básicas sobre los fines de la educación, sobre quiénes asumen la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones y sobre qué legado cultural, qué valores, qué concepción del hombre y de la sociedad deseamos transmitir” (Tedesco, 1995).

Esto es lo que hace hoy a la escuela democrática. Una escuela que ponga al alcance de todos los habitantes del país, sin distinción de riqueza, raza o religión, el conocimiento y los valores necesarios para participar en una sociedad competitiva y solidaria.

La educación hace hoy la diferencia porque su doble función apoya los dos requerimientos importantes de la futura sociedad: el conocimiento resguarda la competitividad; la equidad resguarda la integración.

Más educación significa por ello mayor competitividad y mayor integración social.

e) Marketing educativo: externo e interno

La investigación de expectativas de una comunidad educativa brinda un diagnóstico preciso y realista de algunas necesidades sociales cuyas respuestas debe brindar una institución. La comprensión y el uso de técnicas de marketing desde la escuela requiere una apertura al mejoramiento de los procesos institucionales desde el adentro hacia el afuera. Nuevas herramientas como el marketing interno permiten hoy asegurar con éxito estos procesos.

Nuestra sociedad, la de hoy en día, ha cambiado; ha evolucionado convirtiéndose en más exigente y menos conformista. Y los centros escolares no pueden obviarlo puesto que también se ven afectados. Ofrecen un servicio a la sociedad, pero si ésta ha evolucionado el centro deberá adaptarse para ofrecer lo que la sociedad requiere. Ahora deben trabajar para diferenciarse, para destacar entre los demás, para ser elegidos por los futuros alumnos, para crear un sentimiento de pertenencia entre los que forman parte del centro… Y para ello necesitan del marketing.

Comparar un centro educativo con una empresa puede generar un sinfín de críticas puesto que tienen fines totalmente distintos: mientras el objetivo de uno es formar a la sociedad del futuro, el fin último de una empresa es totalmente lucrativo. Sin embargo, tienen un fondo común: ambos buscan ofrecer un servicio a la sociedad haciéndolo de la mejor manera posible. Tanto una empresa como un colegio tienen clientes a los que hay que cuidar, una competencia de la que diferenciarse, un mercado que conquistar, y unas reglas de juego a las que hay que acogerse. Y por tanto, las herramientas que utilicen son las mismas, pero aplicadas a ámbitos distintos.

En el ámbito educativo, las reglas de juego están determinadas por los requisitos legales, unos requisitos obligatorios para todos y que delimitan el mercado del propio centro educativo: la zonificación, la supervisión de ratios y las rentas familiares determinan el sector del mercado sobre el que actuará el centro docente. Un mercado caracterizado por la disminución progresiva de la natalidad. ¿Y cómo afecta esto a un colegio? Cuantos menos niños nazcan, menos futuros alumnos tendrá el centro.

La competencia para un centro docente no puede concretarse en una generalización de todos los colegios de la zona. Al contrario, está determinada por las características propias del centro. Públicos, Privados y Concertados no juegan el mismo partido, cada uno tiene su propio campo de acción y deben competir dentro de su ámbito. ¿Qué diferencia a un centro concertado de otro?, ¿en qué se asemejan?, ¿que tiene uno que el otro no tiene?, ¿por qué uno tiene más demanda de alumnos que otro?

Preguntas que designan las claves sobre dónde actuar y cómo hacerlo para llegar al objetivo marcado: “no ser un colegio más, ser el centro educativo deseado”. Para ello, la clave principal está en el agente más importante: el cliente. Todas las acciones deben estar encaminadas a satisfacer al cliente. ¿Y quién es el cliente de un centro educativo? Padres, alumnos, profesores, dirección, administración, proveedores y la propiedad del colegio. Todos ellos son clientes del centro y a todos hay que satisfacer. Y la mejor forma de hacerlo es conociéndolo: saber qué quiere, qué necesita, qué opina del centro…, estar en constantecomunicación con ellos, pero haciéndolo de forma individualizada, con nombres y apellidos, porque cada cliente es único.

La comunicación con el cliente es fundamental y hay que cuidarla, porque, hoy en día, todo comunica. La sonrisa de la recepcionista, el vestuario de un profesor, el orden de las aulas, la limpieza del patio, el tono con el que se hablan los profesores, la manera de atender el teléfono… todo, absolutamente todo, está hablando del centro, de sus características y de la forma en que se trabaja, se relacionan o aprenden sus alumnos. Un pequeño descuido y la imagen del centro educativo se puede ver perjudicada. De ahí la importancia de cuidar con suma excelencia el trato, la atención telefónica, y todo aquello que intervenga en la proyección de la imagen del colegio, de puertas para dentro y también hacia fuera.

De esta forma, conociendo, involucrando, informando y aplicando actitudes de cercanía, respeto y justicia hacemos que los clientes formen parte de manera activa y colaboren en mejorar cada día para llegar a ser “el colegio deseado”.

f) Ética en las decisiones sobre la comunidad educativa

La Dirección por objetivos y valores aporta un aire renovado a modelos conductistas y autoritarios del pasado. La ejemplaridad de directivos, docentes y personal no docente es esencial desde la función educativa y formativa de la escuela. La ética en el comportamiento y en los procesos de toma de decisiones por parte de los actores institucionales es la base de una coherencia entre el pensar, el decir y el hacer; incluyendo una evaluación obligatoria del impacto sobre la comunidad educativa.

Como el proceso de investigación de las necesidades sociales, para desarrollar servicios educativos tendientes a satisfacerlas, acordes a su valor percibido, distribuidos en tiempo y lugar, y éticamente promocionados para generar bienestar entre individuos y organizaciones.

El modelo de ética de las decisiones, adaptado en particular al sector educativo, comprende el análisis de las siguientes variables:

• El entorno sociocultural: el sistema jurídico, el sistema político y las normas religiosas.
• El entorno profesional: la profesionalización del marketing educativo, los códigos de ética.
• El entorno competitivo: la oferta y demanda educativa, la normativa vigente, la coyuntura.
• El entorno institucional: la cultura institucional, la actualización de las propuestas y las restricciones institucionales, el comportamiento de la comunidad educativa, la relación familia-escuela.
• Las características personales del decisor: su sistema de valores, creencias, fortaleza y conciencia moral, la sensibilidad ética.

Es condición necesaria que el decisor perciba que existe una dimensión ética en su decisión, y por lo tanto, que debe discernir entre diferentes alternativas bajo esa dimensión.

En función de la evaluación de los aspectos de la decisión, el decisor de marketing debe discernir bajo su juicio ético, qué alternativa es la que contempla mejor las normas éticas de comportamiento como asimismo sus consecuencias beneficiosas o inconvenientes para la comunidad y la Institución Educativa.

g) Elaborar el PEI (Proyecto Educativo Institucional) y actualizar la propuesta educativa

Una institución educativa y sin proyecto propio carece de identidad y rumbo. El PEI es un instrumento dinámico que debe elaborarse entre todos los miembros de una comunidad educativa. Como afirma Antúnez (1996), elaborar un PEI requiere motivación, sensibilización y justificación. El desarrollo exitoso de un PEI significa muchas horas de trabajo en equipo, de acompañamiento desde la supervisión, pero sobre todo de compromiso con la tarea. La planificación estratégica es una herramienta valiosa para asistir al desarrollo de un PEI, combinando elementos normativos con estratégicos.

La planificación del proyecto se realiza partiendo de lo que es la institución y de lo que aspira alcanzar, en un proceso dialéctico que necesita de tiempo para su concreción y cuyos plazos serán, según lo requerido, cortos, medianos y largos.

Etapas para su organización

Análisis del contexto: Es necesario tomar conocimiento de los tipos de familias que acuden a la escuela y los aspectos socio-demográficos como el tipo de viviendas, nivel de urbanización, niveles de satisfacción de las necesidades básicas, niveles de escolaridad, instituciones vecinas significativas (gubernamentales y no gubernamentales), etc. Todos estos datos y otros que se consideren significativos deben ser analizados en función de la comunidad y su cultura. También es necesario el relevamiento de las expectativas que tiene la comunidad sobre el servicio educativo que debería brindar la escuela.

Reconocimiento de la identidad institucional: Es preciso conocer aquellos aspectos relacionados con la constitución de la organización escolar como la historia de la institución, relación entre los cambios intra y extra-institucionales de la comunidad, características del personal docente y no docente, propósitos institucionales, organización institucional ( distribución de roles y funciones), distribución del tiempo diario, características del espacio físico, recursos materiales y no materiales internos y externos de institución (uso y aprovechamiento) y todos aquellos aspectos sobresalientes de la institución que contribuyan a la construcción de su identidad.

Detección de problemas relevantes: A partir del análisis de la etapa anterior, surgirán las debilidades o problemáticas de urgente tratamiento y las fortalezas o facilitadores de la tarea institucional. Habrá que ir seleccionando los problemas detectados, analizar sus causas y condiciones de desarrollo y luego debatir sobre las posibles soluciones.

Objetivos o propósitos a lograr: Esta etapa requiere la capacidad para seleccionar aquellos aspectos relativos a los ámbitos de enseñanza, del aprendizaje, de la gestión institucional, de la administración y los comunitarios más importantes, sobre los que hay que intervenir.

Elaboración de propuestas de acción: Deberán formularse teniendo en cuenta la definición clara y precisa de las acciones, los roles de los actores involucrados y su grado de participación, el tiempo para cada acción mediante la confección de un cronograma que facilite la evaluación constante de las acciones y los resultados o productos esperados.
Evaluación: Esta etapa resulta transversal al proyecto por lo que no la última. Debe ser constante y periódica, a cargo de los responsables del proyecto. Permitirá el aporte nuevos elementos para el análisis de las nuevas situaciones.

En el diseño del P.E.I., no hay un único modelo, idéntico para todas las instituciones. Su planificación debe ser flexible, integral y participativa, para facilitar su permanente revisión y apertura. La planificación y la evaluación son dos caras de un mismo proceso que apuntan a la identificación, la explicación y la transformación de los procesos institucionales.

h) Trabajo en equipo y comunicación del nuevo paradigma institucional

Frente a la crisis, el trabajo en equipo es la respuesta para encontrar soluciones consensuadas. El verdadero líder directivo es quien promueve el trabajo en equipo, con honestidad, visión compartida, compromiso, paciencia y ejemplaridad, haciendo uso de una comunicación fluida entre todos los clientes externos e internos.

La transformación educativa requiere un nuevo contrato social acerca de la educación. Para esto, es necesario redefinir los ejes anteriores para pasar de las reformas educativas a procesos de transformación. ¿Qué es entonces la transformación educativa? Para decirlo de manera simple, el nuevo paradigma educativo significa EDUCACIÓN PARA TODOS, CON CALIDAD, CON EQUIDAD Y MÁS COSTO EFICIENTE.


CONCLUSIONES

Luego de presentada y expuesta las Características de las Instituciones Educativas, como disciplina que estudia las normativas que debe ejercer en una escuela o colegio, podemos ver que esta adquiere una gran relevancia y a su vez, se convierte en una necesidad para la instituciones académicas.

La Institución Educativa tiene autonomía pedagógica institucional y administrativa en el marco de políticas y normas nacionales, regionales y locales. Su creación, en el caso de las instituciones educativas públicas y la autorización de funcionamiento y el de las privadas corresponde a las direcciones regionales de educación en coordinación con las unidades de gestión educativa local.

También es una pieza fundamental en el desarrollo funcional de la Institución educativa, ya que la clave del éxito en una institución se basa: en la profesionalización de la conducción; es el gerenciamiento educativo y el liderazgo. La eficiencia solidaria que es la organización social. La reorganización y rendimiento; es un nueva reorganización de tareas y espacios. La administración de los procesos de cambio a menudo nos permite a quienes conducen una institución educativa a reaccionar a tiempo; Marketing educativo son las necesidad sociales que nos brinda el mejoramiento de la misma; La ética en las decisiones sobre la comunidad quienes la ejerce son los autores de la institución; La elaboración del PEI que es un instrumento dinámico y debe elaborarse entre todos los miembros de la comunidad educativa y el trabajo en equipo es la respuesta para encontrar soluciones conseguidas en dicha organismo.

Para la creación y administración de las Instituciones Educativas y Centros de Servicios de las Redes Escolares, se aplican metodologías apropiadas a la diversidad de nuestro país incluyendo las técnicas del mapa escolar.

BIBLIOGRAFIA

“Gestión Estratégicas para Instituciones Educativas”. Juan Manuel Manes. Primera reimpresión, Abril de 2005. Ediciones Granica, S.A. Buenos Aires Argentina.



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